viernes, 13 de enero de 2017

2016 cerró con una inflación de 1'6%

El Índice de Precios de Consumo (IPC) cerró 2016 en una tasa del 1,6% tras dispararse nueve décimas en diciembre respecto al mes anterior como consecuencia del encarecimiento de las gasolinas, de la electricidad, del gasóleo para calefacción, del gas, de los viajes organizados y de algunos alimentos, como las legumbres y las hortalizas.

Se trata de la tasa interanual más alta desde julio de 2013, cuando se situó en el 1,8%. Desde entonces, el IPC ha seguido una tendencia descendente o de leves subidas con una tasa mínima del -1,1% el pasado abril de 2016. De hecho, el IPC interanual arrancó el ejercicio pasado en tasas negativas con un -0,3% en enero. Durante ocho meses registró porcentajes negativos hasta que en septiembre volvió a terreno positivo con un 0,2%. En el último trimestre del año, el IPC creció 1,4 puntos, volviendo al finalizar 2016 en niveles de hace tres años.

El transporte fue el principal responsable del aumento de la inflación, debido al alza de precios de los carburantes y lubricantes, frente a la bajada del año anterior. En menor medida influyó la vivienda, por el mayor encarecimiento de la electricidad que el año anterior, así como por el incremento de precios del gasóleo para calefacción y del gas, que disminuyeron en 2015. El ocio y la cultura también tiraron de los precios para arriba, por el mayor encarecimiento de los viajes organizados.

El IPC interanual finalizó el año 2016 por encima del incremento salarial pactado en convenio (1,06%) y del aumento que experimentaron las pensiones (0,25%). Esto supondrá una pérdida de poder adquisitivo, que en el caso de los jubilados tendrá lugar por primera vez desde 2012.








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